Todo bebé suele llorar y no hay manera de evitarlo. El llanto es su estrategia comunicativa, un aviso cuando algo le incomoda, quiere dormir, tiene hambre o le duele algo. ¿Cómo pueden los papás entender o interpretar lo que quiere decirles su bebé? Al comienzo nos resulta difícil saberlo pero poco a poco vamos aprendiendo a hablar con ellos y a entender sus necesidades de atención.
Vale saber por ejemplo que las causas más frecuentes de llanto en los bebés son las siguientes:
Hambre. Cuando el bebe quiere comer se muestra inquieto, hace chasquidos con los labios, vuelve la cabeza hacia tu mano cuando le tocas la mejilla, y se lleva las manitas a la boca. Una vez que aprendas a reconocer
estas señales, comenzarás a darle de comer antes de que comience a llorar.
Pañal sucio. Algunos bebés no soportan estar sucios, y te lo comunican
enseguida para que les cambies el pañal. Otros, pueden mantenerse con el pañal sucio durante un buen rato. De todas maneras, esta es una situación fácil de observar y sencillo de solucionar.
Sueño, ganas de dormir. Muchos bebés se vuelven irritables y llorones cuando están cansados o desean dormir, otros, se duermen y ya. Apenas sientes que tu bebé bosteza, no esperes más, acuesta para que descanse o duerma.
Desea estar en brazos. Al bebé hay que darle mucho cuido y cariño. Su desarrollo físico y emocional depende de nosotros. A ellos les encanta ver la cara d papá y mamá, escuchar sus voces y sentir los
latidos de su corazón, les encanta inclusive, el olor corporal particular de sus padres. Muchas veces por esto, suelen llorar sólo para que lo tomes en tus brazos. No creas que lo estás malcriando con esto, no.
Los gases, algún cólico o cualquier otro problema estomacal. Los problemas de estómago son causa general de las crisis de llanto de los bebés. Cuando el dolor es producto del cólico, el llanto del bebé es tan inconsolable, que se nos oprime el pecho de lástima y dolor por no entender qué le sucede. El llanto por cólico suele presentarse al menos tres
horas al día y tres días a la semana, y por lo menos tres semanas seguidas. El bebé se vuelve irritable y llora después de comer. Muchos padres mitigan los gases del bebé con unas gotas antigases o un té de hierbas medicinales y bicarbonato de sodio pero lo ideal es llevarlo al médico. Si tu bebé después de comer, tiene muchos gases ocasionalmente prueba algo sencillo para ayudarle a sacar el gas: acuéstalo sobre su
espalda, sujeta sus pies y mueve sus piernas en círculos como si estuviera
pedaleando una bicicleta.
Necesita eructar. Si tu bebé llora después de comer,
quizás necesite eructar. Los bebés
tragan aire cuando lactan o beben de un biberón, y si no sacan el aire pueden
sentirse incómodos. A algunos bebés les molesta muchísimo tener aire en el
estómago, mientras que otros no parecen necesitar eructar demasiado.
Demasiado frío o demasiado calor. A los recién nacidos les gusta estar abrigados y
calentitos. Como regla general, necesitan tener una prenda de abrigo más que tú
para sentirse cómodos. Es menos probable que se quejen de tener demasiado calor que de tener mucho frío y tampoco llorará de manera
tan enérgica.
Algo le molesta. Los bebés se pueden sentir
incómodos por algo difícil de notar como un cabello enroscado con fuerza en un
dedito del pie o de la mano que le corta la circulación. Ésta es una de las
primeras cosas que comprueban los doctores cuando examinan a un bebé que llora
sin motivo aparente. Y algunos bebés son muy sensibles a las etiquetas de la
ropa o a telas rasposas, así que puedes cortarle las etiquetas a su ropa o
ponerle prendas suavecitas.
Dentición. La dentición puede ser dolorosa
cuando cada dientecito trata de salir y empuja su encía.. Algunos bebés sufren más que otros, pero todos se vuelven irritables y lloran en un momento dado. Si parece que a tu bebé le duele algo, pero no estás segura de qué es,
pásale un dedo por las encías. Quizás te sorprenderás al descubrir el bultito
duro de un diente de leche que está a punto de salir. El primer diente suele salir entre los 4 y los 7
meses, pero puede salir antes.
Desea menos estimulos. Si bien los bebés aprenden de la
estimulación que ofrece el mundo que les rodea, a veces les puede resultar
difícil procesarlo todo y pueden sentirse abrumados con tanta actividad: las
luces, el ruido o que lo pasen de mano en mano. El llanto es su forma de
expresar que "ya ha sido suficiente por hoy". Si tu bebé empieza a llorar desconsoladamente, llévalo
a algún lugar tranquilo, y déjalo desahogarse un rato. Después haz alguna
actividad tranquila para consolarlo, como acunarlo, o cantarle una canción de
cuna.
Desea más estimulación. Tu nene puede ser uno de esos
bebés “exigentes” y extrovertidos que siempre quieren explorar. Es posible que
la única manera de calmarlo cuando llora es mantenerlo activo. ¡Esto puede
ser muy pesado para ti! Puedes pasear
a tu bebé en una mochila. Llévalo a grupos de
juegos o visita a amigos que tienen bebés. También pueden ir a la hora de
cuentos para bebé en tu biblioteca local, al zoológico o al parque.
No se siente bien. Si acabas de alimentarlo y verificaste que está cómodo, pero todavía sigue llorando, quizás es
porque se está enfermando. Tómale la temperatura para ver si tiene fiebre y observa si presenta algún otro síntoma de enfermedad.

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